Estoy un poco indignada, y digo poco por moderme la lengua. ¿Habéis ido últimamente a Bershka o Pull and Bear? Si no lo habéis hecho os recomiendo que no lo hagáis porque tan solo conseguiréis llevaros un disgusto. Las que hayáis ido habréis podido comprobar que las tallas han cambiado, y a peor. El otro día fui a comprarme unos pantalones cortos de mi talla, la 32 (sí, algunas usamos talla enana y no por gusto) y ¡sorpresa! No solo no me abrochaban, además parecía que me habían embutido cual chorizo de Cantimpalos, decir que mis piernas tenían piel de naranja es decir poco (aún intento borrar esa horripilante imagen de mi cabeza).
- 23:29
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